CABALLERO

Acudo a la verdad, pudiendo ser esta tremendamente dolorosa. Porque, si no mata, deja herido de muerte al pretendido caballero que, con mentiras, entendía que enterraba aquel dolor, y que nunca más sucedería.

Volvía a suceder siempre en el momento más inoportuno, en el más inesperado; cuando, despojándose de su armadura ante la tierra ya conquistada, descubría con horror que ahí seguía, más fuerte que nunca. Aquella mentira, escondida tras la armadura de noble caballero, esperaba al acecho cualquier ocasión, para volver a obligarlo a instalar de nuevo cada pieza, oxidada ya con el paso del tiempo, en aquel cuerpo bastante más viejo que cuando inició su primera batalla.

Aquella fue la última vez que tendría que hacerlo.

Alguien osó dirigir unas palabras sin aparente miedo a este caballero que, vencido ya por el peso de semejante herrumbre, no desenvainó la espada para matarlo, y decidió escuchar a aquel loco valiente.

-Retire para siempre esa pensada protección, valiente caballero.

-Qué estás diciendo hombre débil.

-Le digo, respetado caballero, que solo desprendiéndose de esa protección, podrá dejar al descubierto lo que le duele. Conviva con el dolor sin la armadura, y esa será su última lucha, la más valiente; la única de la que podrá salir con orgullo para seguir portando el traje de hierro solo cuando realmente lo necesite.

Sufrirás, querido amigo, le dijo ya con más confianza, viendo que el caballero no blandía su espada para despedazarlo. Sufrirás el tiempo que te tome descubrir lo que te causa ese tremendo dolor cuando te despojas del acero que cubre tu cuerpo. Pero, una vez descubierta la causa, comenzará una etapa nueva, en la que podrás sanar para no tener que volver a encarnar en aquel aparente caballero con aquella pesada armadura.

SIGO CAMINANDO

Cuando el último pilar se derrumba, si todos lo inquilinos que vivieron bajo ese techo no construyeron algo nuevo, el edificio cae sin remedio. Así que ahora, cuando el último pilar que mantiene débilmente una pequeña parte de la vieja construcción en pie, comienza a dar signos de fatiga mecánica, habrá que salir despacio, antes de que los cascotes terminen por enterrarte en los recuerdos que aún duelen.

Así es; son aquellos que juegan en aquel hogar, sin darse cuenta de que solo queda el último pilar de los cuatro que sostenían la construcción, y que quedarán atrapados en aquel pasado al que se aferran. Son los que no desean salir de aquella caverna de Platón, donde la comodidad de una visión limitada, los mantiene en un lugar cómodo, de donde otro salió.

Aquí, desde la curiosidad del pensamiento crítico, desde el abrazo a lo desconocido, aunque con miedo, te pido, universo, o llamadle Dios si queréis, que me ayudes a discernir para poder reducir el sufrimiento por los que, creyendo que todo seguirá igual, morirán sepultados de forma irremediable.

Por lo demás, GRACIAS desde el camino.

DIOS

La música, como el mar, calma la angustia. El amor es siempre. La vida es un instante. La música, el mar, el amor, la ira; todo es Dios.

Escucho la música de pie, por si me da por bailar. Siempre me da por bailar. Y bailo por si me da por llorar. Y algunas veces lloro expulsando la energía negra que me sobra, y que nunca niego. Nunca la niego porque, si la niego, se quedará siempre conmigo. Hasta que no la aceptes no partirá. Hasta que no la abraces no partirá. Porque ella no quiere ser amada; quiere ser temida.

Llora, ama, baila, ríe, sueña. Hazlo de pie, sentado, tumbado. Hazlo dónde y como te pille, pero hazlo siempre.

EL MAR

El mar sólo entiende de amor. Él siempre escucha, y también te habla. Solo has de sentarte ante esta inmensidad, y descubres qué pequeños somos. Y, siendo tan pequeños, él nos ayuda a descubrir el amor que hay en nuestras almas, que es muy grande aunque, algunas veces, no lo podamos ver. Ese amor está siempre en las pequeñas cosas.

El mar me ayudó siempre a saber dónde están los corazones que han encontrado el camino. No importa en qué parte del camino estés, delante o detrás; lo importante es ser consciente del camino que recorres.

EMERGES Y TE SUMERGES

En un gran océano, donde todo era unidad y paz, una gran masa de agua comenzó a calentarse y, al hacerlo, ocurrió algo diferente; surgió una elevación.

Y con este fenómeno, comenzó el misterio, y surgieron las primeras inquietudes.

La gran masa de agua, que ahora era mucho más ligera, y que cada vez sentía más que subía y subía, comenzó a tener sensaciones diferentes a la quietud anterior.

En ese acontecimiento que se dio en llamar elevación, ocurrió que, del cálido bienestar, comenzó el frío. Y el frío era una sensación muy pesada y desagradable, que provocaba tensión y separación.

En poco tiempo, esa sensación de separación fue cada vez más evidente, y muy violenta.

Aquella gran masa, ahora muy fría, comenzó a precipitarse de una forma absolutamente separada; en pequeñas y distintas partes. Cada fracción caía ahora velozmente, separada de la masa, separada de la madre.

Y, entre esos miles de fracciones tan diferentes, surgió la protagonista de nuestra historia; una gota 💧 transparente y dulce que, según iba precipitándose, iba olvidando de dónde venía, y se esforzaba en protegerse para no herirse al caer.

Por fin terminó la caída, exclamó aquella separada y olvidada gota.

  • ¿Y ahora donde estoy? Y, sobre todo, ¿de donde vengo?
    -Será mejor que deje de pensar, comience a nadar, y a esforzarme para no perderme. Parece que por aquí hay millones de gotas 💧 como yo, queriendo nadar hacia no sé bien donde.
    Tomaré aquel camino enorme. Parece seguro, con mucho espacio, y debe de ser largo, porque no se ve el final.

-Esto que tú has llamado, se llama río, querida.

-¿ Y por qué estamos aquí?

-Nadie lo sabe, querida. Tú sigue tu camino, y no te metas en líos.

-¿Llevas mucho tiempo por aquí?

-Solo unos días más que tú. Las que llevan mucho tiempo van por delante, y no las verás. Llegará un momento en el que se verán absorbidas por algo desconocido y terrible, y desaparecerán para siempre, pero mejor no pienses en eso.

-¿Por qué no he de pensar en eso, reclamaba nuestra gota? 💧

-Nadie lo sabe, querida. Cuentan todo tipo de historias desde el principio de los tiempos, cuando dicen que cayó la primera gota; donde dicen que nació el primer río, aquí, en lo alto de estas montañas. Incluso dicen que existen otros ríos más pequeños y más grandes, que discurren por otras montañas más altas y lejanas, pero eso ninguna otra gota lo ha podido ver todavía.

Tú disfruta de las cascadas y descansa en los remansos. No te acerques demasiado a las orillas, porque podrás ser devorada por unas lenguas extrañas que te llevarán por caminos oscuros y muy tristes, aunque, si te esfuerzas, te verterán a la tierra, y volverás nuevamente a la corriente.

-Recuerda, querida, ahora estás en el río, en este río.

La gota se entristeció con semejante panorama. Pero había algo que la atraía a continuar; algo que la impulsaba a nadar con fuerza. Tenía ganas de conocer nadando. No sabía dónde estaba, y tampoco a donde iba. Solo sabía que algún día llegaría a aquel lugar terrible, donde parece que todo acabaría. Así que tomó la decisión de aprovechar al máximo aquel extraño viaje.

Nuestra gota 💧 no sabe que pertenece al océano hasta que vuelve a desembocar en él. Y tampoco sabía que podía convertirse en gota 💧 hasta que, por el ciclo del agua, se convirtió.

Siempre olvidamos de donde venimos. Todo es un sueño. Empezamos a recordar cuando se acerca el acontecimiento del despertar. Nuestra gota 💧, que baja velozmente por el caudaloso río, comienza a darse cuenta de que algo extraño está sucediendo, cuando siente que el cauce se ensancha y fluye más lentamente. También cuando, pensando que era dulce, comienza a notar el sabor de la sal.

Cuando se acerca al océano, vuelve a recordar. Recuerda algo que la hace tremendamente feliz; algo que le ofrece una paz inimaginable hasta entonces. Aquella gran masa que la va a absorber es, sin lugar a dudas, su verdadera madre. Aquella madre, es el hogar del que se había olvidado, y que ahora recuerda con muchísimo AMOR.

-¿Cómo lo pude olvidar? ¿Cómo pude olvidar tanto AMOR?

Aquí, en el río, todas creían que eran únicas y sofisticadas. Aquí, en este hermoso caudal, muchas buscábamos el sentido de las corrientes y del propio río, donde perdías de vista a algunas amigas, y las lenguas te llevaban, de vez en cuando, a un tiempo de oscuridad cuando te absorbían. Aquí te sentías grande o pequeña, rápida o lenta y, sobre todo, todas intentábamos frenar en cada curva para retrasar ese final tan horrible. Frenábamos siempre que podíamos, para alargar la estancia en la corriente. Todas las gotas estábamos en la misma corriente, aunque casi ninguna se atrevía a mencionar aquel lugar desconocido por llegar.

Gracias calor, por evaporarme y conducirme a la bonita experiencia del río con sus turbulencias y sus remansos. Gracias al río por llevarme despacio de vuelta hacia la madre; hacia mi casa. Gracias por darme a conocer lo que es sumergirme y emerger. Estas dualidades me enseñaron mucho.

Sufrí y disfruté, y ahora vuelvo más feliz aún a la madre; la casa de la que partí y que había olvidado.

CREATIVIDAD

Si consigues convertir el dolor en algo creativo, entonces acaricias la sensación de creerte invulnerable. El dolor y la creatividad pueden estar íntimamente relacionados. Innumerables son los casos de artistas que hicieron de su inmenso sufrimiento una obra de arte.

Así es como lo siento. Así es como lo escribo.

LA COSECHA

Pobre del que espera recoger de forma proporcional el fruto de una larga siembra emocional.

No importa lo que siembres. No importa que escogieras bien las semillas, ni la época del año. Ni siquiera importa el amor con el que llevaste a cabo tu esfuerzo.

Entender que tu esfuerzo, y el amor que te llevó a realizar la cosecha, es tu verdadera recompensa, es lo que te llevará a una vida plena, sin decepciones.

Si eliges esperar la “recompensa”, no siempre volverás a cosechar. La felicidad siempre está en el camino, no tanto en el destino.

¿LA ÚLTIMA GUERRA?

Esta sociedad, de la cual soy un colaborador necesario, es una dictadura capitalista.

Menudo eufemismo para describir el capitalismo que nos sacó de la miseria desde la primera revolución industrial, podrán decir ustedes, querido/as lectoras.

Las guerras del pasado siglo XX y del presente XXI, avalan mi tesis.

¿Cuales fueron los “motivos” finales, o reales, desde 1914 para que millones de personas murieran en conflictos con consignas de “libertad”, y otro tipo de mensajes que llevaban los soldados grabados en sus mentes? Por supuesto que los Nazis, y el fascismo en general, eran malos, pero el resultado de la victoria fue la creación de un nuevo imperio, y de otros candidatos a futuros imperios que, en abril de 2021, todavía estamos sufriendo. Soldados que son soldados porque nunca creyeron que a un general (me da igual el país), a un dictador, o a un supuesto demócrata, le iba a dar por crecer a costa de la riqueza de otro, etc. Soldados sin estudios, con un AK47 y con mucho alcohol que, desmotivados, y sin conocer el motivo por el que les envían a matar y a morir, solo matan y mueren por rabia y dolor causado en el propio “campo de batalla”, por venganza, odio etc.

En definitiva, y para no extenderme más; bajo mi punto de vista, el futuro de la humanidad, la nueva humanidad, será necesariamente cooperativa y no competitiva. La competencia la podremos dejar para los deportistas, y si ello/as lo desean así. Porque el ser humano capitalista es competitivo, ambicioso, y con ansia de tener más y más sin límites a costa de personas y países en desarrollo, y el ser humano cooperativista se preocupará menos por poseer y más porque sus hermanos no pasen penurias. Y esto no vendrá con una nueva dictadura comunista ni nada por es estilo; esto llegará poco a poco, cuando todos y todas vayamos despertando de este sueño que tocará pronto su fin.

DELIRIOS

Algunas veces, -bastantes- me emborracho de mi propia locuacidad. Y sí, sé que puede sonar egóico – y lo es sin duda-, pero he de contarlo tal cual lo siento. Y les garantizo que no interviene el alcohol, y que negaré la mayor sobre todo lo que escribo cuando esto sucede; aunque no sea necesario, porque nunca publico lo que en esos “brillantes” momentos pasa por mi cabeza.

Son interminables conversaciones con señores y señoras eruditas que comprenden perfectamente mis palabras, asintiendo con la certeza de que, aunque lo que esté expresando sea políticamente incorrecto, estoy en lo cierto.

Sobre estas conversaciones no hay nada escrito o, por lo menos publicado, así que no rasquen en el blog porque no encontrarán nada. Si acaso a mi muerte, podrán encontrar entre libros o en cajones, algunos delirios que sé que hago muy bien en no publicar.

Por cierto; no hablo solo, que yo sepa.

GIRA EL VOLANTE.

La verdadera violencia, la violencia imperdonable, es la que nos infringimos nosotros cuando insistimos en ser como los demás. La violencia de los demás hacia ti es ignorante y, por lo tanto, inocente. A ello/as podrás perdonarlos un día u otro, cuando atisbes, aunque sea de lejos, que no sabían lo que hacían. Pero la violencia que ejerciste sobre ti, la que tú podías parar, la de querer encajar; esa será más difícil de perdonar, aunque también será perdonada.

Cuando decidas ser quien eres de verdad, y dejes de tener miedo, solo entonces empezará el perdón y la paz.

Gira el volante, y empezará el cambio.

OTRA VEZ EN LA BRECHA

¿Han de conocerse el bien y el mal para respetarse? ¿Ha de estar el bien cerca del mal para saber que existe y que Es, probablemente, lo único que exista más allá de esta encarnación? ¿Qué quiero decir con esto? ¿Cómo, en este mundo dual, podemos llegar a conocer y comprender la felicidad sin el conocimiento y la comprensión de la infelicidad? Porque, con la sola existencia de la felicidad y La Paz, ¿cómo sabríamos que esta es tal?

La naturaleza del ser humano es dual, y ha de desarrollarse en un equilibrio suficiente para ser consciente de la única verdad que, bajo mi punto de vista, es La Paz, pero que sin la existencia del conflicto, la angustia etc, no conoceríamos.

¿Será este el sentido de la vida? Y, como dice la logo terapia, ¿será esa búsqueda del sentido de la vida lo que nos mantiene en la brecha?

Ustedes dirán.

LA LOCA DE LA CASA

Has tenido miles de problemas en mi vida; la mayoría de los cuales nunca sucedieron en realidad.

La loca de la casa, como bien decía Santa Teresa, es la que nos lleva a sentir como real, antes de que suceda, infinidad de situaciones imaginadas.

Nos gusta imaginar, dramatizar situaciones que no ocurrirán casi con toda seguridad, pero que nuestra mente concreta alimenta con otras situaciones vividas y construye una escalera donde solo hacía falta un peldaño.

Y nada más por hoy porque, seguramente, ustedes tengan mucho que pensar después de haber leído esta humilde reflexión.

EN LA BRECHA

Hoy hago algo que nunca he hecho antes, me siento a escribir. Durante once años he escrito a golpe de impulsos. La última vez ayer. Algunas veces paraba el coche cuando la inspiración surgía, y escribía con ansiedad en un papel y con un bolígrafo que siempre tenía a mano. Aquellos bolígrafos de publicidad que mi empresa me entregaba, estaban en el suelo, en la guantera, el asiento de atrás, y en cualquier sitio, pero siempre a mano. Y luego estaban las libretas, también de publicidad, que no llegaban a los clientes y servían de soporte para todos esos impulsos de amor, de ira, cuentos y locuras. Una vez depositada la tinta sobre el papel, dejaba que reposara un par de días para, después de una lectura más sosegada, pasaran a ser publicados, o quedaran para siempre en aquella libreta que iba al depósito del papel cuando ya no soportaba más letras.

Y aquí estoy, después de once años de escritura, y con más de 500 relatos cortos, cortísimos, escritos siempre desde el corazón, desde la más absoluta gratuidad. Escritos sin la intención de llegar a casi nadie, pero emocionándome cuando lo hacen. 

Desde el niño que se mordía las uñas en un parque de un pequeño barrio de San Sebastián, hasta el hombre que escribe, trabaja, ama y va dejando el sufrimiento de ese niño que nunca se amó y que siempre siempre se hacía millones de preguntas. Ahora ya me encargo de que no siga conspirando contra él mismo.

Como iba comentando; años de caminos de Santiago, de buscar el amor, de intentar mantener vivo el de mis hijos, de terapias cognitivas, lacanianas, meditación, yoga (poco), programación neuro lingüista, desarrollo del potencial humano, y los temas más espirituales en los que ahora me concentro. Búsqueda de todas de las razones del comportamiento humano, y del mío, mientras se iban grabando los miles de pasos caminados y pensados llegando siempre al mar, al mismo mar, algunas veces por el monte y otras por la ciudad. Y en esas horas de camino, iba inventando historias que nunca llegaron a escribirse, preparando discursos que nunca se iban a pronunciar, escuchando el mismo musical (Los Miserables), contando los pasos mentalmente, relatando la cadencia de las olas de las playas que recorría y cientos de cosas más.

Después de tantos años, e interrumpiendo por unos minutos el trabajo que me da de comer, comienzo un resumen que no terminaré, porque no lo empiezo para terminar, sino para hacer un descanso y continuar con esos pequeños relatos que definen mi vida desde octubre del año 2010, un año antes de una gran crisis emocional en la que tuve que interrumpir durante unos meses mi actividad literaria y mi actividad en general, para centrarme en dejar de temblar. Porque, creedme, temblando no se puede escribir. Esos relatos son para quien quiera conocer a este desconocido que escribe y escribe para no morir sin haber interrumpido miles de veces su vida para expresar lo que sentía.

Y aquí termina esta pequeña historia. Ya os dije que no comenzaba algo largo con aspiraciones novelescas, sino algo corto y gratuito para descansar, coger impulso y seguir.

Gracias al ángel que inspira al que ahora escribe.

Os quiero..

EL ÁNGEL QUE CAPTA EL BRILLO DE LOS OJOS.

Hay ojos que brillan de una forma especial, me dijo aquel Angel que habita ahora en mi vida. Hay ojos que te observan con un brillo que casi no es humano, me dice. Ojos que albergan una energía extraordinaria, y que pueden convertir en amor todo lo que miran. Pero esos mismos ojos pueden no encontrar el sentido de su brillo, y entonces ya no alcanzan su objetivo de la misma forma, ya no con la intensidad para la que nacieron.

Benditas las personas que conocen el idioma de los ojos que brillan, benditas porque solo ellas pueden absorber esa energía preciosa para la que están destinados. Y benditos los poseedores de ese brillo, porque podrán expresar con un amor que no todos sabrán ver.

Gracias por saber mirar, querida alma bonita.

SUEÑOS

Para poder parchear las vulnerabilidades, primero hay que exponerlas.
¿De qué hablan los sueños en los que olvidas del todo tu realidad actual?; hablan de tus vulnerabilidades y de tus deseos. Pero no los interpretes de forma literal. Estos mensajes son metáforas que has de descifrar con amor. Para perdonar a los que te dañaron, primero has de permitirte odiarlos. Tus sueños te hablarán del odio, del miedo, del amor y de muchas cosas más, así que primero permítete sentirlo todo tal cual, y entonces llegará la paz. Perdónate antes de perdonar, ámate antes de amar, y consientete antes de consentir. Nunca conseguirás ofrecer a nadie algo que no te has ofrecido a ti mismo.
Os quiero, amiga/os.

EN EL CAMINO

Cuando siento que su existencia es absolutamente real. Cuando, sin ningún razonamiento intelectual, llego a entenderlo todo desde el corazón, entonces cobra sentido. Son pequeños momentos en los que, sabiendo que perteneces a algo tan grande, te llenas de ese amor que luego, cuando vuelve la mente intelectual, la mente concreta, la de las preguntas, la de las dudas, vuelves a sentir que el camino será largo. Pero esos segundos de amor infinito antes de volver a dudar, son los que alimentan las ganas de seguir sabiendo.

CUANDO YA NO LO ESPERABA

Ya no la esperaba, pero apareció de la nada. Subió hacia donde yo me encontraba e hizo que subieran mis pulsaciones. Antaño subían mis pulsaciones cuando de amor se trataba, pero entonces era adolescente y todavía soñaba con verla algún día. Ver a la mujer con la que tenía decidido ser muy feliz. Conocer a la mujer con la que me costara tragar saliva. Sentir el corazón latir más fuerte al verla llegar.

Bien, pues todo esto nunca había ocurrido, y si lo había hecho, había sido en mi imaginación con alguna chica bonita de aquel San Sebastián antiguo donde las chicas iban en grupo, protegiéndose de aquellos adolescentes enamoradizos y de otros que querían otras cosas.

Como os iba diciendo, allí subía ella, y yo ya no era joven, pero volvió a surgir esa sensación ya totalmente olvidada. Me miró y sonrió. Pero no era una sonrisa coqueta ni con intención alguna, era su sonrisa para el mundo. Era la sonrisa de una mujer que sonreía al mundo, y lo hacía sin esfuerzo.

Podría explayarme mucho más con detalles de días posteriores, con encuentros donde solo yo sentía lo que os narro. Ella entonces estaba en otro mundo. Estaba en un mundo al que yo no podía pertenecer.

Y ahora le dedico estas palabras, y vendrán más. Palabras y hechos que irán fraguando, poco a poco, el amor con el que soñé desde que era un niño.

ESKERRIK ASKO

Bendita tú entre todas las mujeres. Bendita el alma que llevó a las tres criaturas en su seno durante su gestación. Bendita el alma que quedó parcialmente destruida al ver partir a una de esas criaturas antes de verla caminar, pero siguió creyendo, creando, amando, soñando, hasta ver volar a los que ahora lo hacen ya casi en solitario. Criaturas equilibradas en lo emocional y lo mental. Amadas y amantes. Educadas siempre desde el amor.

Y sí, porque en algún momento tenía que rendir homenaje a la que amó sin preguntar. Porque algunas veces el terror de la angustia dominaba a aquel padre y marido que no sabía explicar de donde venía aquella sensación llamada ansiedad y que, después de años de soledad y búsqueda, ahora conoce el origen y entiende todo un poco más.

Algunas veces caí, y otras tantas volví a levantarme para cogeros de la mano y seguir luchando por ofreceros mi amor. Aunque para todo esto conocisteis también mi obscuridad.

Que mis abrazos y mi amor hayan superado a mis infiernos. Que vuestras almas sean una evolución emocional de la de vuestro padre y madre en esta tierra, y que caminéis con la seguridad de que sois y seréis amados siempre por los padres que os engendraron aquí, y por el padre que nos creó a todos.

Gracias, un millón de gracias. Gracias a vosotros y gracias a Dios.

LAISTER ARTE, AITA

Confieso que el de el jamón era yo, y el de la leche condensada, las Coca Colas y más. Esos productos que estaban guardados en estantes altos o, sencillamente, sabíamos que debíamos respetar. Lo hacía con nocturnidad, alevosia y algo de ese riesgo que parecía sentarme bien hasta que me cazabas. El chico no era fácil, padre. El chico era un “rebelde sin causa”, decías constantemente. No me parecía mal parecerme al guaperas ese de la película que murió tan pronto.

Después de muchos años la ira fue desapareciendo, e incluso podíamos llegar a charlar del trabajo, aunque nuestras conversaciones nunca fueron fluidas.

Y llegó el partido; España/Croacia. Ese único partido que vimos juntos hasta que, antes de la prórroga, salí de la habitación para marchar a casa.

-Ya tienes algo de barba, mañana o pasado te afeito.

Un beso con mascarilla y te dejé para que durmieras, aunque yo creo que viste la prórroga. No lo sé, no lo pregunté.

Gracias por el mejor regalo que me hiciste en tu vida. Que sí, que yo no sabía que había partido, pero estuve en el lugar correcto a la hora adecuada.

Lasai egizu lo, aita. Asko maite zaitut.